Joaquín Torres García. – Elemento morfológicos.
A lo largo de la obra de Joaquín Torres García, podemos encontrar en mayor o menor medida los diferentes elementos morfológicos; pero sin duda, los que más importancia tiene es el color.
Sus obras más conocidas están repletos de colores vivos y saturados, los cuales dotan a la imagen de un alto contenido emocional y captan rápidamente la atención del público. Los que más predominan en sus obras son el azul, amarillo y rojo, en contraste con el blanco y el negro, usado solamente en la línea como elemento separador. Estos colores tonos tan diversos y saturados, unido a la simplicidad de formas, hace que nos recuerde a los dibujos que realiza cualquier niño durante su infancia.
Son figuras simples y con colores prácticamente planos, sin variedad tonal, por lo que sus obras carecen de absolutamente de dinamismo y profundidad (parece que todo este en el mismo plano).


En obras de etapas anteriores también podemos encontrar obras monocromas que contrastan con el estilo de sus últimos años.

En obras como la situada arriba, Torres García realizaba variaciones de un mismo tono para aportan cierto volumen y profundidad a la obra.
El siguiente elemento morfológico a analizar es la línea. Joaquín Torres García las usa fundamentalmente para delimitar las figuras y separar escenas. Estas líneas a parte de crear formas de la imagen y dirigir la mirada para realizar una lectura visual, aportan estaticidad a la imagen. Esto es debido la mayoría de los elementos están compuestos por líneas rectas, aunque no exclusivamente.

Entrando ya un poco más en la forma, en las obras de este autor se diferencia perfectamente la figura o forma del fondo. Por ejemplo, en la imagen situada debajo podemos observar las formas de un hombre, un ancla y el Sol en la parte superior.

En la gran mayoría de las obras de Joaquín Torres García, no se encuentra la presencia de ningún elemento punto, debido a su uso limitado del color y a la sobrecarga de elementos en un mismo plano. En la obra siguiente podemos observar lo dicho anteriormente.

Por último, hablar de la textura de sus obras. Torres García no transmite sensación de textura debido a las figuras y colores completamente planos. Destacar como mucho su pincelada brusca y cargada de pintura .
